Los argentinos y argentinas vivimos en un país de oportunidades, extenso y variado en su territorio, valioso por su inteligencia y su diversidad cultural, rico en recursos naturales, con capacidad de producir alimentos para más de 300 millones de personas y con el potencial de insertarse en el mundo como un líder de la región latinoamericana.
Sin embargo, a diario nos toca enfrentar un escenario todavía signado por la desigualdad, la pobreza, la precarización laboral, la degradación de la calidad de vida, la entrega de nuestras riquezas, la inseguridad en todas sus formas, la injusticia, la corrupción, la impunidad y la privación de derechos fundamentales.
Siendo muy joven me acerqué a la política entendiéndola como un instrumento colectivo de transformación de esa realidad y abracé con pasión las banderas del Partido Socialista convencido de la direccionalidad que tenía que tener ese cambio.
Ese Partido que a comienzos del siglo pasado supo ser la voz de los trabajadores y los excluidos en el Congreso Nacional y que hoy – por primera vez en nuestra historia – tiene la posibilidad de ser una alternativa real de poder para la Argentina.
Porque durante los últimos años, el socialismo ha crecido en la Ciudad y en todo el país, porque su labor parlamentaria sigue siendo respetada y destacada, porque ha desarrollado interesantes experiencias de gestión local y gobierna con éxito la Provincia de Santa Fe.
Porque con ese bagaje y a partir del reconocimiento público a la figura de Hermes Binner, el Partido Socialista se ha convertido en un actor central de la política argentina y en el eje articulador de un Frente Amplio Progresista conformado alrededor de un programa que se sostiene en los valores de la libertad, la igualdad, la participación, la transparencia y la solidaridad.
Llevarlo a la práctica no es una tarea de uno ni de unos pocos. Por eso los convocó a ser protagonistas de la construcción de un nuevo modelo de país que nos incluya, que nos integre a todos y a todas.
Ese es mi sueño, para alcanzarlo trabajo todos los días y los invito a que me acompañen.

Roy Cortina
