viernes, mayo 25, 2018

Debate sobre la agenda de género.

El sábado, el stand de la Legislatura porteña en la Feria del Libro se convirtió en el escenario de la presentación de siete proyectos del diputado Roy Cortina que, abordando distintos aspectos, aportan a la instalación de una Agenda por la Igualdad de Género en la Ciudad de Buenos Aires.

El referente socialista estuvo acompañado de la politóloga Agustina Grigera que es magister en Política y Comunicación y directora de la carrera de Ciencia Política de la Universidad de Palermo y la politóloga Florencia Freijo, especializada en Geopolítica Latinoamericana y Derecho Internacional Ambiental.

En la apertura del encuentro, Cortina calificó al actual como un momento histórico, como una etapa signada por el poder de las mujeres para visibilizar las desigualdades económicas, políticas, sociales y culturales que las afectan y su lucha por revertirlas.

En ese sentido, consideró: “Para nosotros es estratégico impulsar en el ámbito legislativo, iniciativas capaces de expresar esa lucha y generar herramientas para transformar la realidad de violencia y discriminación que viven las mujeres también en el territorio porteño”.

Los proyectos promueven la declaración de emergencia en violencia género y la prioridad presupuestaria de las medidas destinadas a prevenirla y atenderla, políticas para desactivar las causas que originan la desigualdad laboral y económica, la equiparación de las licencias por maternidad y nacimiento de hijo/a y la incorporación de una licencia específica por violencia de género en la Ley de Empleo Público, la paridad en la composición de las listas de candidatos/as legislativos y en los cargos del Poder Ejecutivo, y la conformación del Ministerio de Igualdad de Género de la Ciudad de Buenos Aires.

Sin embargo, Cortina eligió cerrar su intervención refiriéndose al aborto legal, seguro y gratuito que, según sus propias palabras, hoy está marcando el pulso de la lucha por la igualdad de género en la Argentina.

“Estamos hablando del derecho de las mujeres a decidir sobre sus propios cuerpos y la obligación estatal de garantizar que la interrupción voluntaria del embarazo se practique en condiciones sanitarias dignas”, dijo Cortina y colocó un pañuelo verde al frente de la mesa como símbolo de su compromiso con la aprobación de esa ley por parte del Congreso Nacional.

Por su parte, Agustina Grigera enfocó su exposición en desterrar los prejuicios que operan en la sociedad para justificar los obstáculos que las mujeres enfrentan al momento de acceder y desempeñarse en las esferas de poder.

Para eso, confrontó esos prejuicios con datos de la realidad que los desmienten, vinculados al incremento de la participación de mujeres en los poderes legislativos a partir de las leyes de cupo, las carreras políticas, la formación académica y el trabajo legislativo de las mujeres.

Por último, Grigera resaltó la importancia de consagrar la paridad de género en la esfera pública por la función pedagógica que tiene la política y por la posibilidad concreta que esa conquista presione para que se abran espacios de poder para las mujeres en el resto de la sociedad.

Florencia Freijo desarrolló las razones que, en el contexto actual, justifican hablar de una emergencia en violencia de género.  Entre otras cosas, se refirió al déficit de estadísticas, la falta de profesionalización de los operadores, el no funcionamiento de los observatorios y la carencia de políticas para brindar sostén económico y habitacional a las víctimas.

Más adelante, abordó las desigualdades que enfrentan las mujeres en el mundo del trabajo y definió como prioritaria su inserción igualitaria en el mercado laboral formal.

En ese sentido, llamó la atención a que mientras todos se preguntan sobre las implicancias que tiene un aborto para la mujer, nadie lo hace respecto las consecuencias de ser madre que implica exponerse a una mayor precarización laboral y menores ingresos, incluso respecto de otras mujeres.

También habló de la feminización de la pobreza, el impacto de la desocupación en las mujeres durante la edad reproductiva y la necesidad de evitar que para poder trabajar se tercericen la informalidad en otras mujeres.

Por eso, terminó resaltando el valor de la consigna del movimiento de mujeres “lo personal es político” y se despidió invitando a las presentes a reflexionar sobre la situación de las mujeres con relación a la propiedad de la tierra en Argentina.

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